Desde 1992 varias organizaciones humanitarias, especialmente La Campaña Internacional para Prohibir las Minas (ICBL siglas en inglés), han trabajado sin descanso para la erradicación de las minas antipersonal. Sus esfuerzos culminaron con la adopción de un tratado internacional firmado en 1997 que prohíbe el uso, el almacenamiento, la producción y la transferencia de minas AP, conocido comúnmente como el Tratado de Prohibición de Minas (MBT).
Hoy en día, más de dos tercios de los estados del mundo ya han suscrito este tratado o convención. A pesar de este importante logro, queda muchísimo por hacer antes de que se logre erradicar el azote de las minas.
Nosotros nos ocupamos del área que implica a actores armados no-estatales (ANEs). El término ANEs se refiere a cualquier actor armado que opera fuera del control de un estado y que utiliza la fuerza para llevar a cabo sus objetivos políticos o quasi-políticos. Entre tales actores se incluyen grupos armados, grupos rebeldes, movimientos de liberación y gobiernos de facto.
La gran mayoría de los conflictos armados actuales son intra-estatales e implican a uno o más ANEs armados combatiendo las fuerzas gubernamentales y/o combatiéndo entre ellos. Como partes del conflicto armado, los ANEs también están implicados en el problema de las minas. Varios ANEs producen, almacenan y utilizan minas. Se ha informado de que ANEs de por lo menos 21 países usaron minas entre el 2003 y el 2004. Las comunidades que viven en áreas minadas bajo el control de ANEs suelen tener serios problemas con las minas y siguen sin una adecuada asistencia humanitaria.
La adhesión de los ANEs a las normas de prohibiciónde las minas terrestres puede ayudar a facilitar la adhesión de algunos gobiernos al Tratado de Prohibición de las Minas.En el año 2002, el Gobierno de Colombia declaró mediante un informe que le sería difícil cumplir con las obligaciones del MBT, debido a que los ANEs que operan en el país usan minas y controlan territorios minados. El Gobierno de Sri Lanka declaró por su parte querer prohibir las minas AP sólo si los Tigres de Liberación de Tamil Eelam también lo hacen. Georgia justificó su ausencia de la Convención argumentando la presencia de minas en zonas controladas por ANEs, lo que hacia difícil, eventualmente imposible, el respeto de las obligaciones del tratado.
Un tratado de prohibición inter-estatal no puede resolver, por sí solo, el problema de las minas terrestres. El compromiso de los ANEs como proceso complementario es imprescindible para llevar a cabo una universalización real de las normas de prohibición de las minas. El Llamamiento de Ginebra trata de responder a esta realidad. |